
Según refirió este providencial testigo, una tarde de verano de 1898, en una playa del condado escocés de Caithness, nuestro protagonista observó en lo alto de un promontorio la figura de una mujer que a simple vista parecía estar desnuda. Cuando Munro se acercó un poco más, comprobó, estupefacto, que la parte inferior de la mujer era escamosa como la de un lagarto y esta terminada en una cola similar a la de los peces.
“Tenía la cabeza cubierta por cabellos de color castaño hermosa si bien se hacían un poco más oscuros en la coronilla. Su rostro era alargado,las mejillas rosadas; sus ojos eran pardos, boca y labios parecían completamente normales; no puedo describir sus dientes pues tenía la boca cerrada; senos, abdomen, brazos y dedos correspondían en tamaño a los de un adulto de la especie humana. Los dedos no parecían ser membranosos aunque sobre este extremo no estoy muy seguro...”
Transcurrieron dos o tres minutos sin que la misteriosa “sirena” se inmutara ante la presencia del maestro de escuela. Se dejaba observar tranquilamente y pasado este tiempo, realizó un leve movimiento de cadera y se dejó resbalar hacia el agua, desapareciendo para siempre de la vida humana y del atónito testigo, William Munro.
Algunos aspectos de la sirena los he cambiado....Duneyes
jueves, 19 de abril de 2007
Sirena Duneyes
Posted by Duneyes a la/s jueves, abril 19, 2007
Etiquetas:Amor, Sirena Duneyes
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